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Benevento es una comarca conocida en Italia como la «Ciudad de las brujas» debido a la creencia de que durante siglos, en esa localidad, se llevaron a cabo rituales de brujería. Son muchas las leyendas que se han propagado a lo largo de la historia y han forjado el carácter de la propia ciudad, relatos que se remontan a la época en la que Benevento fue establecido como un ducado durante el reino lombardo entre los siglos V y VII. Es por ello, la identificación de la ciudad con sus leyendas se refleja en el escudo del club, que muestra la figura de una bruja volando sobre su escoba.

Escudo de Benevento FC con una bruja en su escoba.

El club de Lapadula se refundó muchas veces. Una de estas refundaciones ocurrió en la temporada 2004/05, cuando el equipo descendió de la Serie C1 a la C2 la cuarta categoría del fútbol italiano. Las cosas empezaron a cambiar cuando llegó Oreste Vigorito, un empresario de la zona que se había convertido en el propietario de la empresa italiana más potente de energía eólica y se hizo cargo del equipo de la ciudad.

Gianluca Lapadula y Oreste Vigorito.

Esta temporada Benevento volvió a la Serie A y de la mano de Filippo Inzaghi, el famoso goleador y mundialista italiano, viene participando en el Calcio.  Fue Inzaghi, con su experiencia como jugador de ataque, quien vio en Gianluca Lapadula una opción importante de gol y hasta el momento no le viene fallando ya que en seis partidos anotó tres goles y es uno de los goleadores del equipo junto a Gianluca Capriri, quien también lleva tres goles.

El delantero peruano y su madre Blanca Vargas en Italia.

En una entrevista el DT Filippo Inzaghi, mencionó: “El atacante siempre debe pensar en positivo. Si es negativo, puede cambiar de trabajo». Un razonamiento que comparte con Lapadula para entender que un 9 de área tiene que estar siempre motivado con el arco en la cabeza.

Lapadula paseando por las calles italianas.