De a pocos vuelve el fútbol en Sudamérica.

En Brasil, las competencias estatales de fútbol continúan paralizadas, con la excepción del Campeonato Carioca, que regresó a los juegos este fin de semana, después de más de tres meses detenido, debido a la pandemia de Coronavirus.
Los partidos se llevan a cabo sin audiencia y los clubes siguen varias medidas preventivas, como realizar pruebas de covid-19 en jugadores y empleados, medir la temperatura, la distancia y el uso de máscaras en el banco de reserva, además de limpiar los uniformes y las pelotas.

Botafogo ingresó al campo con una pancarta escrita «buen protocolo es lo que respeta la vida», una protesta contra el regreso del fútbol. El número de casos de coronavirus en el país sigue siendo alto. Ya hay casi 60 mil muertos por el covid-19. Fluminense, a su vez, rindió homenaje a los profesionales de la salud, que están a la vanguardia en la lucha contra el virus.
El Campeonato Paulista debería ser el próximo en regresar. La expectativa es que la secuencia de la competencia tendrá lugar a fines de julio. El Campeonato Brasileño está programado para comenzar el 9 de agosto.